Los sitios de observación en la provincia son varios y cada uno cuenta con características particulares. En Calingasta se encuentra el Complejo Astronómico El Leoncito que depende del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) y la Estación de altura Carlos U. Cesco que depende la Universidad Nacional de San Juan.
El CASLEO está ubicado en el paraje denominado "El Leoncito". Se caracteriza por la gran oscuridad de su cielo nocturno, con más de 250 noches por año despejadas de nubes, casi sin viento, y con una atmósfera que en general es diáfana y exenta de contaminación, con un escaso contenido de vapor de agua.
Por otra parte, la Estación de altura Carlos U. Cesco permite percibir la magnificencia del paisaje cordillerano destacándose hacia el oeste el Cerro Mercedario y la Pampa del Leoncito famosa por las competencias de carros a vela, la Cordillera de Ansilta con sus siete picos, y hacia el este las cumbres de El Tontal.
En la ciudad de San Juan se encuentra el Observatorio Félix Aguilar y el Museo Astronómico Reinaldo Carestia.
En San Martín, el Observatorio Domingo Faustino Sarmiento, en el Complejo Ceferino Namuncurá, invita a grandes y chicos a observar el cielo a través de su telescopio.
En estos cuatro observatorios los turistas pueden observar cuerpos celestes con telescopio y maravillarse con el universo.
San Juan, tierra de eclipses
En 2019, San Juan fue uno de los pocos lugares del planeta donde pudo verse un eclipse solar total: por poco más de dos minutos anocheció en pleno día. La franja de la totalidad cruzó la provincia por localidades como Bella Vista, Las Flores, San José de Jáchal, Huaco, Mogna, Villa San Agustín y Caucete, que se llenaron de viajeros y astrónomos de todo el mundo. Para que un fenómeno así vuelva a verse desde suelo sanjuanino habrá que esperar entre 200 y 300 años — pero los cielos diáfanos de la provincia siguen regalando espectáculo todas las noches.






