Fue declarado Paisaje Protegido por la Ley N.º 7.028, luego modificada por la Ley N.º 637-L, para conservar las condiciones naturales del río del Agua y sus alrededores, y proteger la identidad paisajística y cultural del valle. Junto a La Ciénaga, es una de las áreas protegidas cuya creación propusieron sus propios habitantes, que buscaron preservar la tranquilidad del lugar frente al avance de la minería calera: un ejemplo de gestión comunitaria.
Abarca unas 17.700 hectáreas a 1.240 m s. n. m., con una amplitud térmica diaria de entre 14 y 20 °C. Esa característica, sumada a los suelos ricos en sílice y al agua que baja de la cordillera, hace del valle un lugar excepcional para la biodiversidad y para la producción de vinos de alta calidad. Es una de las pocas áreas protegidas de la provincia con una comunidad activa en su interior, ligada a la ganadería, la agricultura y la vitivinicultura.
Flora y fauna
El cordón de Pedernal marca el límite austral de las especies de la ecorregión del Cardonal que llegan desde el norte del país. Entre su fauna se destacan el cóndor andino, el puma, el guanaco, el zorro colorado, el hurón menor, el picaflor gigante, el zorzal colorado, el zorrino y el chinchillón.
Montaña de la Paz
Al costado de la Ruta 153 se levanta la Montaña de la Paz, un cerro declarado lugar sagrado por la organización budista japonesa Soka Gakkai Internacional, presente en 192 países. Fue elegido tras una búsqueda por distintas provincias y países de Sudamérica, y declarado Montaña de la Paz por ordenanza municipal, en honor a Daisaku Ikeda, filósofo budista, educador y defensor del desarme nuclear.












